Algunos autores han sugerido la idea de que en el
aula de clases se establece una relación de apego con el profesor que influye
en el desempeño escolar del estudiante. Los estudios que han realizado Birch &
Ladd (2003) muestran que los alumnos que
establecían una relación cercana con su profesor tendían a tener mejor nivel de
aprovechamiento, actitudes más positivas hacia la escuela, más compromiso en el
aula de clases y menos reprobación.
En contraste,
los niños que establecían relaciones conflictivas con el profesor mostraron
actitudes negativas hacia la escuela, conductas agresivas y pobre desempeño
escolar. De allí la importancia de que
como docentes no debemos olvidar fortalecer día a día el vínculo afectivo con
los niños/as ya que debe estar presente desde que los pequeños ingresan en su primer
día de clases hasta el día en que nos despedimos.
